España con somnífero
En las últimas semanas he escuchado en bastantes ocasiones, sobre todo en clase, la diferencia que se da entre los gobiernos británicos y los españoles. La idea que suelo oír es la de que en Inglaterra el poder está en el pueblo y en España lo tiene por completo el Estado. No tengo gran cantidad de datos para opinar sobre esto pero lo encuentro muy cierto, por lo menos desde la perspectiva de España.
Me baso sobre todo en la historia política recentísima. Sin querer con esto colocarme en una determinada posición, porque ni yo misma sé qué pensar acerca de estos temas, me doy cuenta de que en España olvidamos con demasiada facilidad.
A lo largo de este proceso de paz han habido varios puntos que parecían de inflexión pero que el Gobierno ha sabido tratar de manera precisa y han quedado sin influencia en el transcurso de la situación. Por ejemplo, el robo de armas antes de la votación en el Parlamento Europeo. Para mí, ese es un dato que niega el positivismo con el que se acudía a esa instancia por parte de algunos. Pero el tiempo pasa, y en España es lección bien aprendida que éste lo cura todo. Se le dio vueltas una semana en los medios y después, como quien no quiere la cosa...asunto olvidado, y con él, la influencia que, como todo acontecimiento de esta calaña, debería haber ejercido. Llega el Gobierno, suelta su explicación, sus buenos deseos, y todas las boquitas españolas calladas. Reverencia ante el Estado.
Mucho más serio es el tema delmaldito atentado de Barajas. Al fin y al cabo todos pensábamos (bueno, qué generalización tan exagerada) que atentados no iban a haber, a pesar de los muchos indicios que había. Nuestro siempre positivo Presidente infundía ánimos, o por lo menos lo intentaba. Al fin y al cabo, es que no nos damos cuenta de las dimensiones de lo que ha sucedido en estos meses (yo la primera). Dos personas murieron asesinadas por ETA, y es que ese dato NO se puede olvidar. Pero nosotros, siempre tan dispuestos a las versiones oficiales y a lo que nos quieran contar, que lo que no nos cuenten no nos lo preguntaremos, nos dejamos de nuevo engatusar por las palabras tan redondas de Rubalcaba, tan determinantes, de que esto se había acabado. De que un atentado de aquellas dimensiones (¡y qué dimensiones!) hablaba ya en palabras mayores. Y todos nos lo creímos,ingenuos de nosotros. Me parece increíble; ya lo hemos olvidado.
Ahora con todo lo del etarratanpolémico (no quieroque su nombre aparezca en mi post)se reaviva el tema, pero es que ya teníamos olvidado el hecho de que supuestamente ya no había proceso. Pasa un poquito de tiempo y es legítimo continuar hablando en términos de "proceso" porque "si te he visto, no me acuerdo" y si ha habido atentado, tampoco.
En España ocurre mucho de eso. No nos damos cuenta de que si los políticos están en el poder es porque les hemos elegido, y que pudiera ser que mañana no estén, que están para servir al pueblo, no para imponerse. Parece que les hacemos un favor, cuando son ellos los que tienen que hacérnoslo a nosotros.
Pero si el gobernante dice "A", todos estamos de acuerdo con A, y los que no, no respetan la libertad de opinión.
Por lo menos, pensad esto un poco. En España, se puede decir que todos asentimos a lo que nuestra autoridad diga, y eso no debe ser así, el pueblo tiene vida propia, y tenemos derecho a cuestionar la actividad política, que pertenece al espacio público. Espacio público nos remite directamente a todos.

Madeleine De Cubas dijo
Mala memoria..., simplemente. Hay países que sufren de amnesia crónica y no es sólo España. Pero claro: "mal de muchos, consuelo de tontos". Mientras que otros países no olvidan..., y lo manifiestan a la hora de votar. Ahí está la diferencia..., y claro, a eso les va mejor. Un saludo. Señora Nostalgia
10 Marzo 2007 | 05:37 AM