No tengo más que decir
Tened, sobre todo, un gran respeto por la institución del Sacramento del Matrimonio. No podrá haber verdadera felicidad en los hogares si, al mismo tiempo, no hay fidelidad entre los esposos. El matrimonio es una institución de derecho natural, que fue elevado por Cristo a la dignidad de Sacramento; es un gran don que Dios hizo a la humanidad, Respetadlo, veneradlo. Al mismo tiempo, Dios os llama a respetaros también en el enamoramiento y en el noviazgo, pues la vida conyugal que, por disposición divina, está destinada a los casados es solamente fuente de felicidad y de paz en la medida en la que sepáis hacer de la castidad, dentro y fuera del matrimonio, un baluarte de vuestras esperanzas futuras.
Buscará cada vez más la felicidad del otro, se preocupará de él, se entregará y deseará `ser para' el otro” (Ib. N. 7) y, por eso, será siempre más fiel, indisoluble y fecundo.
"Deus Caritas Est"
Palabras de Benedicto XVI ante los jóvenes brasileños en el estadio de Pacaembu en Sao Paulo. 9 mayo 2007



angelsinalas dijo
Y este buen señor "arrasa" con las juventudes cristianas?? se quedó un poco anticuado, no??? la castidad hasta el final, no?? ¡ increible, realmente, increible !
Saludos.
14 Mayo 2007 | 10:27 PM